Seguidores

viernes, 3 de agosto de 2018

03/08/2018


El reguero de sangre guiaba desde la habitación hasta el balcón, pasando por el comedor. Se podía observar, por la acumulación de sangre en el suelo, que había parado unos segundos para abrir la puerta de la galería.
Los inspectores pasaron a ver el cuerpo. Mujer, de unos 30 años, morena, sentada en una silla de plástico frente al mar.
-        - Pobre chica, lo último que quiso fue ver las vistas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario