La muerte la arrolló como si
fuera una estrella fugaz. Fue tan rápido, que por un milisegundo su mente, aún
bajo los efectos del alcohol, la hizo creer que nada había ocurrido. Tras este
momento, la seguridad de que se estaba muriendo la hizo sentir en paz. Mientras
la vida se apagaba en su interior, y los gritos se arremolinaban a través del
andén, ella solo podía pensar en…
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